El ecocardiograma transtóracico utiliza ultrasonidos para obtener imágenes del corazón en movimiento. Es una técnica indolora y muy informativa, que no requiere preparación previa y se realiza colocando un transductor sobre el pecho del paciente.
Con la ayuda del Doppler y la ecografía bidimensional, se evalúan las estructuras del corazón: tamaño de las cavidades, grosor de las paredes, función de las válvulas y contracción global del músculo cardíaco.
Es capaz de descartar hasta el 90% de las cardiopatías más comunes, por lo que es una prueba clave para el diagnóstico de insuficiencia cardíaca, valvulopatías, cardiopatías congénitas y otras enfermedades del corazón.
