El electrocardiograma informa sobre la actividad eléctrica del corazón, permitiendo detectar anomalías en el ritmo cardíaco y otras alteraciones propias de las enfermedades cardíacas.
Con esta técnica, que utiliza Doppler y ecocardiografía bidimensional, se estudia la anatomía del corazón, permitiendo descartar hasta el 90% de los problemas cardíacos más comunes.
La prueba de esfuerzo permite valorar la capacidad física durante el ejercicio, el comportamiento del flujo en las arterias coronarias, la respuesta del ritmo cardíaco y la presencia de arritmias inducidas por el esfuerzo.
Monitoriza la Tensión Arterial durante las 24 horas de la actividad cotidiana del paciente. Es la mejor aproximación a la Tensión Arterial real de éste.
Este estudio registra la actividad eléctrica del corazón durante 24 horas o más, ayudando a detectar arritmias y trastornos de la conducción que pueden no evidenciarse en un ECG en reposo.